Dios, mi creador y mi mundo u Oda a los monstruos
Dios, mi creador y mi mundo
U
Oda a los monstruos
Me he dado cuenta
de que estoy solo,
más solo de lo que pensaba,
he nacido mal y feo,
pero el mundo, este asqueroso mundo
se ha encargado de hacerme grotesco y monstruoso
por dentro como lo soy por fuera.
Me doy asco,
al usar mis ojos y ver a mi alrededor
solo veo repugnancia
y cuando uso mi nariz
solo huelo este horrible hedor,
uso mis sentidos
y siento odio e hipocresía.
¿Por qué me odian?
¿Es qué doy asco?
¿Es qué me veo ridículo?
¿Por qué me odian?
¿Por qué te odio?
Cuando estoy asustado
veo hacia adelante
volteo hacia atrás,
volteo a mi derecha,
volteo a mi izquierda,
y no veo a nadie.
Al amar, al amar
al amar yo recibo odio y rechazo
¿Por qué me pasa esto?
¡Mundo!
¿Crees que me gusta?
¿Crees que esto me gusta?
Estoy cansado de gritar y de llorar,
quedar demacrado y que nadie me vea u oiga,
estoy cansado de hacer mi mejor esfuerzo y fracasar.
¿Por qué me haces verme así?
¿Por qué me haces sentirme así?
¡Eres un monstruo!
Te odio, aléjate de mí.
Al pensar las cosas, es más fácil alejarme yo de ti,
alguien sáqueme de esta miseria,
sácame de esta miseria.
No hay un buen lugar, no hay un cielo y menos un
paraíso,
yo lo sé, estoy seguro,
solo esta este infierno.
¡Mundo!
¿Me odias porque te odio?
¿Te odio porque me odias?
En cada suspiro pierdo una parte de mi alma
y me vuelvo más malvado
como todos en esta rota y perdida humanidad.
¡La humanidad!
La humanidad que tu creaste,
me odia y estoy cansado,
está cansada.
¡Mundo!
y yo te veo sentado
¡Dios!
Vas a caer.
He estado pensando
en la vida,
la existencia,
el ser humano,
pero por más que pienso,
por más que busco,
no le encuentro sentido
y estoy perdido.
Decidí buscar a las personas que me causan felicidad,
los lugares que me causan felicidad,
pero lo único que encontré
fueron rostros ajenos e indiferentes
y los lugares vacíos e insignificantes,
ese sentido, esa pertenencia,
cuando siento que me acerco
tropiezo y me duele…
Me duele mucho pensar y razonar,
pienso en cómo sería
¿Cómo sería?
Cómo sería si me fuera indiferente
¿Cómo sería?
Cómo sería pensar como los demás
¿Cómo sería?
Cómo sería simplemente rendirme
y vivir con hipocresía
esta vida gris, mundo gris, Dios gris,
engañándome a mí mismo,
diciéndome que estamos bien
¡Que estamos bien!
Que gran mentira la que vivimos.
Estoy cansado de darle vueltas,
qué triste y desolado estoy,
que tristes y desolados estamos,
abandonados en este mundo de pecado,
en este mundo…
en este mundo de lujuria,
de pereza,
de gula,
de ira,
de avaricia,
y de soberbia.
¿Qué será de nosotros?
Temo, temo mucho,
¿Ves porque no me gusta pensar en esto?
pero no me sorprende.
Si piensas ¿Quiénes habitan en un mundo monstruoso?
La respuesta es sencilla: Monstruos.
Ya no encuentro más,
busco, busco, busco,
no encuentro respuestas.
No me juzgues,
piensa tú,
piensa en lo que te duele,
descubre sus orígenes
y podrás ver qué destrozadas están nuestras vidas,
que destrozada esta la humanidad,
te podrá dar vergüenza, pena, enojo, furia
piensa, piensa...
¡Olvídalo!
Ya me cansé,
tengo asco
y ya no quiero ver,
ya no quiero sentir,
ya no quiero pensar…
por qué, por qué.
¡Oh! Qué grande es mi desgracia,
qué grande es mi fracaso,
qué grande es mi desilusión.
¿Qué es lo que siento?
Solo odio, furia, miedo y horror
de mí mismo.
Me tengo miedo,
me siento en peligro…
peligro de mí mismo,
corro y corro,
camino y subo montañas,
atravieso ríos, lagos, mares y océanos,
me escondo en los callejones más oscuros
y aun así…
aun así me persigue,
me persigue mi yo,
mi naturaleza,
mi rota y monstruosa naturaleza.
Qué horror, qué desgracia
Esa es la cruz que cargo, la cruz que cargamos
y no me gusta,
me cansa,
prefiero olvidarlo
olvidarme.
Cállate, Cállate ya
guarda silencio
¡Calla!
Mis demonios,
me queman los demonios,
nuestros demonios,
el demonio.
Estamos perdidos,
estamos condenados.
¡Cállate!
No hables más,
no balbucees palabras de consuelo,
te odio,
¡Lárgate!
No contamines mi vista y mi mente,
no me lastimes más.
¡Monstruo!
Tú me hiciste así.
Y regreso a mi pensamiento…
Nos hiciste a tu imagen y semejanza,
entonces tu eres un monstruo,
porque solo un monstruo es capaz de crear a otros
monstruos.
Egoísta como pudiste hacerlo,
cómo pudiste hacer esta atrocidad.
Tierras de almas furiosas,
mares de horrores
¡Oh! Estamos condenados,
vas a caer con nosotros
desgraciado… desgraciados.
¿Dónde está?
Donde está la redención que prometiste
¿Dónde está?
Donde está tu gran venida, la salvación
¡Mentiroso!
Nos llenas de mentiras
y nosotros, nosotras
las creemos
qué horror, esto me llena de furia,
vivimos una mentira.
¡Dios!
¡Por qué, por qué!
¡¿Qué has hecho?!
te arrepentirás,
creaste monstruos,
te equivocaste,
no creaste algo bello o hermoso
creaste algo siniestro y malévolo,
superficial y mentiroso,
egoísta e indiferente.
Que desgracia,
¿Cómo nos salvaremos?
¡Dios! ¿Dónde estás?
Tienes miedo,
tienes miedo de lo que creaste,
nos tienes miedo,
tú también te tienes miedo
del poder que tienes,
del poder…
del poder de crear algo tan horrible.
¿Y nosotros?
Nosotros vivimos y nos quedamos aquí,
sobreviviendo con el poco amor que queda,
que nos queda,
si es que queda alguno,
ir cabizbajos en la vida, por la vida
viviendo nuestra desgracia
y como muchos, engañarnos,
¡Que vivimos bien!
No, no, no
¡Falso!
Ya no puedo más,
ya no podemos más.
Nos estamos hundiendo
en lo más profundo,
entre más abajo más terrible es nuestra vida,
nuestra existencia.
¡Mundo!
Que has hecho
¡Dios!
¿Por qué?
Estoy enojado, estamos enojados
y es tu culpa,
tú me creaste,
tu nos creaste
y me diste este cuerpo,
esta mente,
esta alma.
Malvado demonio
¿Por qué lo hiciste?
Estoy enojado con todo,
con todo, con todos
pero tú no eres todo
tu eres nada, eres nadie,
eres un nadie que cometió un terrible error,
un horrible y monstruoso error
¿Por qué lo hiciste?
Quisiera saber
¿Qué pensabas cuando lo hacías?
En algún momento pensaste
¿Sera una buena idea?
Creo que no,
no sé porque lo hiciste…
tal vez nunca lo sabré.
Me diste estos ojos para que viera el sufrimiento,
esta nariz para oler la muerte,
estos oídos para escuchar los llantos de los
desesperados,
esta lengua para saborear ¿Saborear qué?
La violencia y el sufrimiento ajeno.
¿Somos malvados porque eres malvado?
¿Eres malvado porque somos malvados?
No lo sé, no lo sé.
Pero ahora estoy feliz,
feliz de que esto se va a acabar,
feliz de que ya no existiré,
tiempo, tiempo,
ya vendrá,
ya se irá.
Puede ser algo muy largo o corto,
pero llegara el día…
el día, esperado día,
en donde la luz se apague
y durmamos tú y yo
para siempre, por los siglos de los siglos
Amén.
- Sebastián HC
Todos los derechos reservados. Bajo las sanciones establecidas por las leyes, queda rigurosamente prohibida, sin la autorización por escrito del autor, la reproducción parcial o total de esta obra por cualquier medio o procedimiento, incluidos la reprografía y el tratamiento informático, así como la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamos públicos.
Los personajes y eventos que se presentan en este libro son ficticios. Cualquier similitud con personas reales, vivas o muertas, es una coincidencia y no algo intencionado por parte del autor.
Comentarios
Publicar un comentario