Putrefacción

 

Putrefacción

Estoy en la oscuridad, puedo sentir un ardor en los ojos y un dolor en la cabeza, mis dientes rechinan, prometí al doctor llamar cuando esto pasara, pero no deseo hacerlo.
        Estoy sentado en mi sofá fumando un cigarrillo, la televisión está encendida, reproduciendo una vieja película, ni siquiera tenía sonido, qué tiempos aquellos.
        Paseo mis manos sobre el sofá, siento el desgaste de su vieja tela en las yemas de mis dedos, me pongo de pie, me dirijo hacia la cocina, pienso en mi madre, encantadora mujer, que pensaría ella, si tan solo estuviera aquí, pero ella trabaja lejos, con una familia.
        Entro en el desastre de platos sucios y envases vacíos, encuentro una hoja, un aviso del banco, no me importa usar ese papel, tengo muchos, después de tomar el aviso me dirijo hacia mi dormitorio, ahora pienso en mi padre, un hombre trabajador, la fábrica lo tiene ocupado, llego a la puerta y entro, pasé al lado de mi cama, jure ver algo que se movía dentro del colchón, extraño, al lado de la cama hay un viejo buró, me acerco a él y tomo la pluma que estaba encima, me siento en mi cama y empiezo a escribir, escribí todo.
        Salgo de mi departamento y bajo en el destartalado elevador, doblo el papel y escribo la dirección de mi madre, agregando mi deseo de que se entregue una copia de esta carta a todos mis familiares y amigos, los cuales no son muchos, lo deposito en el buzón y subo a mi departamento. Entro y me dirijo al cuarto de baño, abro la llave de la mohosa bañera, entro en ella, llevaba conmigo una navaja, regalo de mi padre, coloco el filo sobre mis venas, hago presión, sentí un calor intenso, mi vista se volvió borrosa y unos minutos después ya no sentí nada.
        Nadie leyó la carta, esta se perdió y nunca fue entregada, nadie se enteró de mi muerte hasta que el dueño del edificio entró a mi departamento debido a los reportes de mal olor y plaga de ratas en los departamentos vecinos.


- Sebastián HC

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Los personajes y eventos que se presentan en este libro son ficticios. Cualquier similitud con personas reales, vivas o muertas, es una coincidencia y no algo intencionado por parte del autor. 

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